EPILEPSIA: LÓBULO FRONTAL, PARIETAL, OCCIPITAL Y TEMPORAL.
Breve información sobre lóbulos y sus funciones.
El cerebro está formado por masas de denso tejido divididas en dos mitades, llamadas hemisferios, que están conectadas en el centro por fibras nerviosas conocidas como cuerpo calloso. Este órgano a su vez se divide en cuatro lóbulos: frontal, parietal, occipital y temporal.
FUNCIONES DE LOS LÓBULOS
FRONTAL, controla movimientos, lenguaje, estado de ánimo y pensamiento.
PARIETAL, descifra las sensaciones que recibe el cuerpo y regula movimientos corporales.
OCCIPITAL, interpreta la visión.
TEMPORAL, de él depende la memoria, emociones y recuerdos.
Asimismo, en dicho órgano hay millones de conexiones nerviosas eléctricamente activas, lo que les permite funcionar de manera adecuada. Cuando se padece epilepsia, en las conexiones o enlaces se genera alguna anomalÃa que puede desencadenar algún tipo de crisis o manifestación epiléptica.
LÓBULO FRONTAL.
El lóbulo frontal es un área de la corteza cerebral de los vertebrados situado en la parte anterior del hemisferio cerebral. Solamente los poseen de forma desarrollada los animales más complejos, como los vertebrados y en especial los homÃnidos.
En el lóbulo frontal se encuentra el área encargada de la producción lingüÃstica y oral. También se dan los movimientos de los órganos fono-articulatorios.
En el lóbulo frontal se desarrollan las funciones ejecutivas, que son aquellas que nos permiten dirigir nuestra conducta hacia un fin y comprenden la atención, planificación, secuenciación y reorientación sobre nuestros actos.
Las convulsiones en la región frontal anterior pueden asociarse con giros de cabeza y de los ojos, que tÃpicamente se alejan del lado donde se origina la convulsión. Las convulsiones del lóbulo frontal pueden ser idiopáticas (origen desconocido), o causadas por un proceso patológico identificable, como son las lesiones traumáticas, neoplasias (multiplicación o crecimiento anormal de células en un tejido del organismo), u otras lesiones macro o microscópicas de los lóbulos frontales.
Se caracterizan por crisis parciales simples, crisis parciales complejas, crisis secundarias generalizadas o por una asociación de diferentes tipos de crisis.
CaracterÃsticas de las epilepsias de lóbulo frontal:
Crisis breves.
Crisis parciales complejas de origen frontal, la confusión post-ictal (después de la convulsión) es mÃnima.
Generalización secundaria, más frecuente en las crisis del lóbulo frontal que en las del lóbulo temporal.
Manifestaciones motrices tónicas o posturales en primer plano.
Automatismos gestuales complejos, frecuentes al inicio de la crisis.
CaÃdas frecuentes cuando la descarga es unilateral.
LÓBULO PARIETAL.
El lóbulo parietal es, dentro de los lóbulos cerebrales, el que ocupa el espacio en las partes medias y laterales de la cabeza, los mayores entre los que forman el cráneo. Se trata de la zona cerebral que se supone encargada especialmente de recibir las sensaciones de tacto, calor, frÃo, presión, etc. y coordinar el balance. Cuando se lesiona, da anestesia en el brazo y pierna del lado opuesto, a veces con dolores y epilepsias sensitivas, y desequilibrios. La lesión del lado izquierdo da trastornos en el lenguaje y dificultad para leer.
Se encarga de distinguir las estimulaciones realizadas por el tacto, se percibe el calor, etc.
También se encarga de la comprensión y la formulación del habla.
Las epilepsias del lóbulo parietal se caracterizan por crisis parciales simples con generalización secundaria. Ocasionalmente se observan crisis parciales complejas. Las crisis simples del lóbulo parietal son generalmente sensitivas, con parestesias (sensación de hormigueo, adormecimiento, etc.) y sensación de electricidad.
La persona afectada puede tener deseo de mover una parte del cuerpo o sentir que ésta se desplaza. Puede también existir pérdida del tono muscular.
Las zonas más frecuentemente afectadas son aquellas que tienen una representación cortical más amplia, por ejemplo, la mano, el miembro superior y la cara. Puede también haber sensación de rigidez o frÃo; los fenómenos sensitivos faciales pueden ser bilaterales. Se observa también sensación abdominal de caÃda libre, sofoco o náuseas, especialmente cuando la parte inferior y lateral del lóbulo parietal está comprometida. Ocasionalmente se observa dolor, en forma de disestesia (disminución o exageración de la sensibilidad. Por ejemplo el roce de un algodón puede causar una sensación dolorosa). Los fenómenos visuales del lóbulo parietal pueden tomar la forma de alucinaciones estructuradas: metamorfosis con distorsión, sensación de alargamiento o acortamiento, que corresponden frecuentemente a descargas que comprometen el hemisferio no dominante.
Se pueden observar también fenómenos negativos tales como entumecimiento, sensación de ausencia de una parte o mitad del cuerpo, particularmente cuando el hemisferio no dominante está comprometido. La presencia de vértigo severo o de desorientación espacial indican un origen en la parte inferior del lóbulo parietal. Cuando las crisis comprometen el hemisferio dominante se observan perturbaciones en la recepción y conducción del lenguaje.
LÓBULO OCCIPITAL.
Los lóbulos occipitales son el centro de nuestro sistema visual de la percepción. No son particularmente vulnerables a lesiones debido a su localización en la parte posterior del cerebro, aunque cualquier trauma significativo en el cerebro podrÃa producir cambios sutiles en nuestro sistema visual-perceptivo, lo que genera defectos del campo de visión. El lóbulo occipital está involucrado en el procesamiento visual espacial, discriminación del movimiento y del color. Un daño en un lado del lóbulo occipital podrÃa causar la pérdida de visión con exactamente el mismo campo cortado dentro de ambos ojos. Los desórdenes del lóbulo occipital pueden causar alucinaciones e ilusiones visuales.
El lóbulo occipital es un lóbulo ubicado en la zona posterior del cerebro de los mamÃferos, encargado de procesar las imágenes. Los lóbulos son las zonas especÃficas que se distinguen de cada hemisferio del cerebro. En los lóbulos se hallan las áreas o centros nerviosos que regulan importantes funciones tales como:
- La elaboración del pensamiento y la emoción.
- La interpretación de imágenes, el reconocimiento de ruidos.
- Visión, reconocimiento espacial, discriminación del movimiento y colores.
En conclusión, este lóbulo lo único que hace es "descifrar" los impulsos eléctricos que le manda el nervio óptico, interpretarlos y mostrar la imagen.
Las epilepsias del lóbulo occipital se caracterizan habitualmente por crisis parciales simples con generalización secundaria. Cuando existe propagación fuera del lóbulo occipital, se observan crisis parciales complejas. Las manifestaciones clÃnicas durante las crisis incluyen habitualmente, pero no siempre, fenómenos visuales.
Estas manifestaciones aparecen en el campo visual contralateral a la descarga cortical, pero también pueden afectar a todo el campo visual. Pueden presentarse ilusiones de percepción, con deformación de los objetos (cambio de tamaño, alteración de la distancia, inclinación de los objetos en relación a un plano o cambio en la forma de los objetos). Las crisis alucinatorias de tipo visual se caracterizan por escenas coloridas de complejidad variable. En ciertos casos la escena se deforma o disminuye de tamaño, en otras ocasiones el sujeto puede percibir su propia imagen.
LÓBULO TEMPORAL.
El lóbulo temporal es una parte del cerebro, localizada frente al lóbulo occipital, aproximadamente detrás de cada sien, que desempeña un papel importante en tareas visuales complejas, como el reconocimiento de caras. También recibe y procesa información de los oÃdos, contribuye al balance y el equilibrio, y regula emociones y motivaciones como la ansiedad, el placer y la ira.
La epilepsia del lóbulo temporal se manifiesta por crisis parciales complejas, crisis con generalización secundaria, o por una asociación de diferentes tipos de crisis. Con frecuencia se constata antecedentes de crisis febriles. Pueden observarse alteraciones en la memoria. Las epilepsias del lóbulo temporal comienzan frecuentemente en la infancia o en el adulto joven. Las crisis sobrevienen en brotes, a intervalos regulares o de manera imprevisible.
Las crisis parciales simples se caracterizan por sÃntomas autonómicos y/o psÃquicos, asociados o no con fenómenos sensoriales, olfativos o auditivos (incluyendo ilusiones). Es frecuente la presencia de una sensación epigástrica.
Las crisis parciales complejas empiezan usualmente con una detención de la actividad motriz. Frecuentemente se observa confusión post-ictal y son seguidas de amnesia; la recuperación es progresiva.
Las convulsiones del lóbulo temporal pueden afectar a personas de cualquier edad y pueden ocurrir como episodios aislados o se pueden repetir como parte de una afección crónica.
Las neuronas se comunican entre sà y producen nuestra conciencia, pensamientos y acciones por medio de procesos electroquÃmicos. Ciertos patrones de actividad eléctrica interrumpen esta función normal del cerebro y se diseminan en patrones anormales dentro de éste. Este proceso se puede observar en un examen de las ondas cerebrales: electroencefalograma.
Bajo condiciones apropiadas, tales como exposición a ciertas drogas, fiebre alta o estimulación eléctrica, cualquier persona puede sufrir una convulsión. El lóbulo temporal del cerebro es un área particularmente propensa a presentar una convulsión.
Las convulsiones del lóbulo temporal con frecuencia tienen su origen en el daño sufrido por esta parte del cerebro. Esto puede deberse a un traumatismo craneal, infección, falta de oxÃgeno, tumores cerebrales, sÃndromes genéticos o lesiones de cualquier tipo. Muchos de estos problemas también producen cicatrización del tejido cerebral llamada esclerosis temporal.
Debido a que el lóbulo temporal está involucrado en la consolidación de los recuerdos y el procesamiento de las emociones, las convulsiones en esta área pueden comenzar con sensaciones de miedo, de gozo (algunas veces con asociaciones religiosas y la sensación de una "presencia"), recuerdos de cierta música u olores y otros sÃntomas inusuales.
Si la actividad eléctrica se propaga y la conciencia se altera o se pierde la memoria, la convulsión se denomina compleja parcial.
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