Artículo recogido de epilepsyfoundation.org

La epilepsia no es una enfermedad mental. Es un trastorno funcional del cerebro. Sin embargo, debido a que el cerebro controla el resto del cuerpo, los cambios repentinos que se producen en el cerebro durante los ataques pueden afectar a las reacciones, a los estados de ánimo y a otras funciones cerebrales de formas muy leves.

No todas las personas que sufren epilepsia experimentan los siguientes síntomas. Se explican en esta sección para que pueda combatirlos si se producen.

DEPRESIÓN

Por razones que no se conocen completamente, las personas con epilepsia parecen tener una mayor tendencia a sufrir depresión. Por supuesto, todas las personas experimentan estados de tristeza en algunas ocasiones cuando las cosas no van bien en sus vidas. Pero sentirse deprimido o triste todo el tiempo puede estar relacionado con un problema más grave.

Los síntomas de una depresión grave incluyen: cansancio constante; desánimo, como si nada mereciera la pena; pérdida de interés en cosas con las que antes se solía disfrutar; pensamientos suicidas; problemas para dormir, especialmente si se despierta temprano y no es capaz de volver a conciliar el sueño; incapacidad para mantener la concentración o acabar una tarea; cambios inesperados de apetito o peso.

Si experimenta estos síntomas, busque ayuda rápidamente. Cuénteselo a su médico. Es posible que la medicación que está tomando para evitar los ataques sean la causa del problema. A veces un cambio de medicación puede ser útil. Otra forma de solucionar el problema es acudir a un grupo de autoayuda en su centro local de la Fundación para la Epilepsia o convertirse en voluntario.

En principio, es posible que se una a un grupo para conocer a otros que han sufrido experiencias similares. Sin embargo, con el tiempo podrá comprobar que su contribución al grupo resulta útil para los demás. También es una buena idea hablar con su médico sobre cómo obtener servicios de orientación u otros tratamientos.

La depresión puede llegar a ser un problema grave. A menos que se diagnostique y se trate correctamente, puede convertirse en un problema más grave que la misma epilepsia a la hora de llevar una vida normal. En algunos casos graves, puede provocar incluso el suicido.

CAMBIOS DE HUMOR

En algunas ocasiones, las personas con epilepsia experimentan un tipo distinto de cambios emocionales, quizá a causa de un breve ataque en la parte del cerebro que controla las emociones o de la medicación antiepiléptica que están tomando.

De repente, sin razón aparente, una persona puede sentir miedo, irritabilidad, enfado, tristeza o sólo una sensación de ansiedad y aprensión. Si estos ataques están directamente relacionados con los ataques, es posible que sucedan justo después de un ataque. A veces, sólo se produce la sensación de forma aislada y, a continuación, desaparece.

Si los cambios de humor están relacionados con la medicación, es posible que se produzcan aproximadamente en el momento de tomarla o tal vez sienta que su estado de ánimo se ve afectado constantemente. Si experimenta este tipo de cambios de humor, comuníqueselo a su médico. A veces un simple cambio o ajuste en la medicación puede solucionar el problema. Sin embargo, no todos los cambios de humor están causados por la epilepsia. A veces, los cambios de humor son un tipo de reacción al estrés.

MEMORIA

Muchas personas con epilepsia dicen que les resulta difícil recordar cosas que han ocurrido recientemente o una secuencia de acciones o eventos.

Puede que se deba a la enfermedad en sí. También es posible que este problema esté relacionado con los medicamentos que está tomando o que exista actividad epiléptica en la parte del cerebro que controla la memoria y la capacidad de atención.

Si tiene problemas de memoria, en primer lugar debe acudir al médico por si puede hacer algo para solucionar el problema. Es posible que le remita a un neuropsicólogo, un especialista en problemas de memoria. En segundo lugar, puede poner en práctica algunas estrategias que le ayudarán a afrontar mejor el problema.

A continuación, le exponemos algunos métodos para combatir los problemas de memoria:

- Haga una lista con las cosas que quiere hacer cada día. Acostúmbrese a anotar las cosas que le suceden a medida que ocurren.

- Disponga siempre de papel y lápiz junto al teléfono para poder anotar quién llama y si en la conversación se ha comprometido a hacer algo.

- Tenga un calendario grande. Anote en él las citas y las actividades a medida que las planifica.

- Realice anotaciones en el trabajo. Mucha gente lo hace. No tiene por qué dar explicaciones. Parecerá que es una persona eficiente y bien organizada.

- Cuente la medicación con antelación y separe las dosis de cada día para no olvidar si las ha tomado. Puede comprar recipientes para las pastillas muy económicos en la farmacia que le ayudarán a organizar las pastillas. Utilice relojes de pulsera con alarma para poder recordar cuándo debe tomar la medicación. También puede resultar útil asociar la toma de los medicamentos con otras actividades diarias como, por ejemplo, cepillarse los dientes.

- Si alguien le está enseñando a hacer algo nuevo en el trabajo (o en casa), realice anotaciones rápidas de todos los pasos que debe realizar. Le permitirá disponer de una referencia si olvida el procedimiento al realizarlo usted solo.

Otro método para recordar mejor las cosas es llevar consigo una grabadora y grabar las cosas que desea recordar.