El neurólogo es el especialista que nos debe informar sobre nuestra enfermedad.

La epilepsia es un conjunto de síndromes clínicos que se caracterizan por la aparición de episodios reiterados de alteraciones transitorias de la función del cerebro, a los cuales se denomina crisis. Las crisis epilépticas se producen por una descarga neuronal excesiva a nivel cerebral.

El segundo trastorno neurológico más frecuente después del accidente cerebro vascular (acv) es la epilepsia, que afecta al 1 % de la población. Las crisis se inician con descargas eléctricas sincrónicas anormales procedentes de millones de neuronas encefálicas. Como consecuencia, la persona que la sufre puede contraer sus músculos de manera involuntaria, o puede desarrollar una serie de sensaciones: ver luces, escuchar ruidos o percibir olores sin que sus ojos, oídos o nariz hayan sido estimulados. Superada la crisis, vuelve la actividad normal y la persona recupera la conciencia.

La epilepsia tiene muchas causas, entre las que se encuentran las lesiones encefálicas producidas durante el nacimiento que son la causa más frecuente, los trastornos metabólicos hipoglucemia, nivel bajo de glucosa; hipocalcemia, nivel bajo de calcio; uremia, acumulación de sustancias nocivas que el riñón no ha eliminado; hipoxia, falta de oxígeno); las infecciones (encefalitis o meningitis); las toxinas (alcohol, tranquilizantes, alucinógenos); los trastornos vasculares (hemorragia, hipotensión); las lesiones craneoencefálicas y los tumores y abscesos cerebrales. Sin embargo, la mayor parte de los casos de epilepsia son idiopáticos, es decir, no tienen una causa determinada demostrable.

La epilepsia, en muchos casos y según del tipo que sea, no es una enfermedad para toda la vida. Se calcula que la duración media de la enfermedad oscila entre 10 y 12 años, ya que existen epilepsias que se inactivan con el paso del tiempo, ya sea por su evolución natural o bien por responder de forma satisfactoria a la medicación.

El padecer un síndrome epiléptico no disminuye la esperanza de vida del paciente.

- Se denomina aura a la sensación o fenómeno subjetivo que precede y señala el comienzo de una crisis epiléptica. Antes de una crisis se puede manifestar de diferentes formas:

Aura auditiva, relacionada con sonidos.

Aura cinestésica, sensación de movimiento en alguna parte del cuerpo, con o sin movimiento real de la misma.

Aura epigástrica, sensación dolorosa en el abdomen.

Aura intelectual, estado de desvarío que a veces precede a una crisis epiléptica. Se conoce también como aura reminiscente.

Aura motriz, movimientos determinados de distintas partes del cuerpo.

Aura procursiva: Impulso de correr que precede frecuentemente a una crisis.

- Los síndromes epilépticos se pueden clasificar, entre otros, en:

Epilepsia metabólica, los cambios metabólicos pueden ser causa de alteraciones en el funcionamiento neuronal.

Epilepsia simple, la crisis epiléptica será un episodio de inconsciencia, más o menos prolongado, pero en general, breve. Es lo que se conoce como "ausencia simple" o "pequeño mal".

Epilepsia generalizada convulsiva o gran mal, si la descarga neuronal se difunde a las áreas responsables del movimiento, la inconsciencia se seguirá de convulsiones muy dramáticas de todo el cuerpo, que suelen prolongarse durante dos o tres minutos y se siguen de un estado de inconsciencia de varios minutos más. Esta es la crisis epiléptica más conocida y se le llama "crisis generalizada convulsiva" o de "gran mal".

Epilepsia alcohólica, como consecuencia de alcoholismo precoz. A veces es también síntoma inicial de delirium tremens, en caso de alcoholismo crónico.

Epilepsia alucinatoria, consiste esencialmente en alucinaciones de tipo sensorial simple (auditiva, olfativas o visuales) o complejos, que afectan a varios sentidos.

Epilepsia audiogénica, desencadenada por un estímulo acústico.

Epilepsia auditiva, crisis epiléptica con alucinaciones auditivas.

Epilepsia centroencefálica, epilepsia generalizada en cuyas crisis los hallazgos clínicos y del EEG permiten suponer un mecanismo desencadenante en la región situada entre el diencéfalo, estructura interna central situada entre los dos hemisferios cerebrales y el mesencéfalo, parte media del cerebro.

Epilepsia cerebelosa, crisis sobre todo de descoordinación en el movimiento (ataxia).

Epilepsia de contacto: en la que se desencadena una crisis por un microtraumatismo inesperado, por ejemplo un ligero golpe.

Epilepsia del despertar, se produce preferentemente en las primeras horas de la mañana con crisis generalizadas de espasmos.

Epilepsia difusa, con crisis generalizadas que se presenta de manera irregular de día y de noche.

Epilepsia sintomática, se manifiesta en caso de lesiones cerebrales extensas.

Epilepsia diurna, con crisis que se producen sólo durante el día en estado de vigilia.

Epilepsia emocional, epilepsia con crisis desencadenadas por tensiones emocionales.

Epilepsia focal, con crisis parciales, limitadas a determinados grupos de músculos que parten de una zona concreta de la corteza cerebral, aunque pueden desarrollarse dando lugar a crisis generalizadas de forma secundaria.

Epilepsia fotogénica, cuyas crisis son desencadenadas por estímulos luminosos.

Epilepsia con inducción afectiva, crisis epiléptica que pueden aparecer tras una excitación violenta.

Epilepsia visual, consecuencia de iluminaciones ópticas en forma de imágenes centelleantes, dibujos de estructuras geométricas, visiones panorámicas?

Epilepsia de vocalización, crisis generalizada, o solamente parcial, en forma de articulación sostenida o modulada rítmicamente de una vocal.

Epilepsia versiva, epilepsia con crisis parciales en forma de movimientos giratorios, mirada o giro de la cabeza hacia un lado.

Epilepsia audiogénica, epilepsia refleja con crisis desencadenadas por un estímulo acústico.

Epilepsia auditiva, crisis epiléptica con alucinaciones auditivas.

Epilepsia cicatrizal, crisis atribuibles a cicatrices cerebrales como resultado de una apoplejía, suspensión súbita de la acción cerebral por derrame sanguíneo.

Epilepsia inmediata, epilepsia traumática que aparece a continuación o muy poco después de un accidente.

Epilepsia laríngea, denominación incorrecta para los espasmos respiratorios, que se producen sobre todo en niños en forma de espasmos ocasionales de la glotis.

Epilepsia del lóbulo frontal, epilepsia con crisis debidas a descargas neuronales o a lesiones en el área frontal del cerebro.

Epilepsia del lóbulo temporal, epilepsia parcial cuya descarga se localiza en neuronas del lóbulo temporal, o partes de mismo. Además de crisis sensoriales y motoras que registran crisis acompañadas de síntomas alucinatorios o psicomotrices.

Epilepsia menstrual, epilepsia con crisis que se producen principalmente durante la menstruación, explicables en parte por causa endocrina.

Epilepsia no convulsiva, epilepsia con crisis sin espasmos, en forma de ausencia, o epilepsia parcial con fenómenos sensoriales, vegetativos y psíquicos complejos.

Epilepsia nocturna, epilepsia que se presenta durante el sueño, con su forma especial de automatismo epiléptico ambulatorio del sueño o sonambulismo epiléptico.

Epilepsia opercular, epilepsia parcial, los síntomas son casi siempre complejos, con salivación excesiva, movimientos de masticación automáticos y alteración de la consciencia.

Epilepsia parcial, epilepsia con crisis no generalizadas debidas a una descarga localizada de neuronas de sólo uno de los hemisferios cerebrales. Las crisis se manifiestan: por síntomas elementales, es decir, motores, sensoriales (crisis sensorial) o vegetativos (abdominales, epigástricos, etc.), o por síntomas complejos, es decir, psíquicos y psicosensoriales (automatismos).

Epilepsia precoz, epilepsia que aparece ya en el recién nacido o en el primer año de vida.

Epilepsia procursiva, crisis epiléptica frecuentemente parcial (lóbulo temporal) acompañada de breve desorientación y automatismo deambulatorios, efectuándose algunos pasos adelante y atrás sin tener en cuenta los posibles obstáculos.

Epilepsia propulsiva, epilepsia con crisis en la que se produce movimientos de propulsión a consecuencias de sacudidas involuntarias generalizadas del tronco y de las extremidades.

Epilepsia psicomotriz, epilepsia con crisis en la que se producen trastornos psíquicos y también automatismos motores; suele producirse en caso de descargas en la región temporal del cerebro.

Epilepsia refleja, epilepsia cuyas crisis (siempre que exista una predisposición congénita o adquirida)se producen como respuesta a algún estímulo ambiental, y que cesan una vez que desaparece.

Epilepsia senil, epilepsia que aparece en edades avanzadas, generalmente como consecuencia de esclerosis de los vasos cerebrales, sobre todo en la región temporal del cerebro.

Epilepsia sintomática, epilepsia orgánica debida a una enfermedad cerebral detectable que desencadena las crisis: lesión cerebral, intoxicación, tumor cerebral, malformación, etc.

Epilepsia tardía, epilepsia cuyas crisis se inicia en la edad adulta, a partir de los 30 años de edad.

Epilepsia traumática, epilepsia sintomática como consecuencia de una lesión cerebral; por lo general, las crisis no comienzan hasta dos años después del accidente aunque en algunos casos mucho después.