Antes de una crisis existen unos signos de alarma que indican que está próxima a producirse o que se está produciendo.

No siempre la aparición de determinados síntomas indican epilepsia. En todos los casos es necesario consultar con el médico para su valoración.

Hay una serie de síntomas que, en un considerable porcentaje de ocasiones, preceden a una crisis epiléptica.

Atención a los signos de alarma que se detallan a continuación:

? Momentos de ausencia o de mente en blanco.

? Períodos de confusión mental.

? Parpadeo rápido o desconexión mental.

? Falta de respuesta coherente a preguntas sencillas.

? Comportamientos infantiles repentinos.

? Episodios de mirada fija o falta de atención, como si estuviera soñando despierto.

? Movimientos incontrolados de brazos y piernas.

? Desmayo.

? Sonidos raros, percepción distorsionada, o inexplicables sentimientos de temor.

? Debilidad o signos de fatiga profunda.

? Gritos o sonidos guturales profundos.

? Rigidez.

? Espasmos musculares.

? Convulsiones.

? Fiebre.

? Dolor de cabeza: cefaleas.

? Ansiedad.

La prevención es la mejor forma de evitar problemas posteriores.

Tras una primera crisis, sólo el médico puede valorar si una persona sufre epilepsia, o si se trata de un trastorno convulsivo ajeno a esta enfermedad.